El pasado 2008 fue uno de los años más dificiles para el mercado finaciero español. Durante el segundo semestre asistimos a un claro deterioro de las condiciones económicas que intensificó el colapso del mercado de valores. La quiebra de Lehman Brothers, o el fraude de Mandoff, al que se le sumaron importantres factores de orden negativo, provocaron la caída de los mercados financieros, ocasionando una profunda crisis económica generalizada, iniciada el mes mes de agosto del año 2007.
Por otra banda, no debemos olvidar la mala gestión de las autoridades monetarias españolas en su pretendido afán de transmitir seguridad al inversor, lo que supuso un enome herror al no tomar a tiempo medidas tendentes a tratrar de paliar el grave problema que se avecinaba a toda Europa.
Medidas y contramedidas gubernamentales tendentes a superar la restricción del crédito, rebajas en los tipos de interés, planes de tipo económico para reactivar nuetra economía y otras lindezas económicas tendentes a la ayuda de la economías más necesitadas, son algunas de las medidas urgentes, aún que tardías, que el gobierno del señor Zapatero está a acometer.
Equilibrio y control en el gasto, sin despilfarro del dinero público; una gestión eficaz de los limitados medios económicos, confianza y generosidad en la inversión, dástica reducción de los escandalosos bneficios de la banca, con responsabilidad penal civil de sus malos rectores, buen comportamiento en los negocios son, sin duda, una acertada estrategia de éxito en la lucha contra la crisis económica, tanto presente como futura.
Juan Andrés Hervella
andreshervella@yahoo.es
miércoles, 4 de marzo de 2009
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